8 de Marzo

Escrito por pieldemelocoton 08-03-2017 en feminismo. Comentarios (0)

He crecido rodeada de mujeres impresionantes, luchadoras, tristes también, pero fuertes. De la cabeza a los pies. Mujeres llenas de ilusión y amor por lo que hacen. Mujeres con ganas de dejar su huella en el mundo. Un mundo que parece estar volviéndose cada vez más loco. Qué triste es encender la televisión hace tan solo unas horas y ver, como prácticamente todos los días, otra agresión machista. Parece que todavía seguimos viviendo en cuevas, esperando a que lleguen los hombres de la familia que han salido a cazar para darnos de comer. Parece que tenemos que dar las gracias cuando alguien nos trata bien y pedir perdón cuando queremos ponernos ese vestido que tan bien nos queda. ‘’Uy, pero no me digas que vas a salir así… Si parece que vas buscando guerra’’. ‘’Pero tía si se te notan los pezones con esa camiseta’’. Ups perdona, es que solo nosotras tenemos pezones y lo que vosotros tenéis ahí es otra parte del cuerpo totalmente diferente, ¿no?

No quiero que parezca que escribo acusando a todos y cada uno de vosotros porque en mi vida solo me he encontrado con hombres estupendos. No escribo esto en absoluto a modo de indirecta hacia nadie porque por suerte no he tenido nunca una experiencia que me haga odiar a un hombre, pero no hace falta. Con encender la televisión 15 minutos al día es más que suficiente. Individuos golpeando a sus ex porque no quieren estar con ellos. Adolescentes insultando a sus novias porque llevan una falda muy corta. ¿Es que todavía seguís pensando que somos de vuestra propiedad?

No se trata de ser superiores  a vosotros, ni de ganar más que vosotros. No. Se trata de tener el mismo dinero en la cuenta bancaria que tu compañero de trabajo al final de mes, el cual desempeña exactamente la misma labor que tú, en el mismo puesto de trabajo que tú y trabajando las mismas horas que tú. Se trata de no tener miedo a ir solas por la calle y que no nos tiemblen las piernas cuando un tío se acerca en su coche y nos pregunta si queremos que nos lleve a algún sitio. Se trata de igualdad, no de superioridad. Todavía hay muchas batallas que ganar. Por nosotras, por las que han luchado por nosotras hace años y que si levantasen la cabeza no darían crédito a que todavía tengamos que seguir luchando por esto. Se me encoge el corazón cada vez que un hombre asesina a su mujer porque quiere divorciarse. Es que la realidad supera la ficción. Y lo peor es que ya ni impresiona.

Hoy es el día Internacional de la Mujer y escribo por nosotras, pero el feminismo no es solo cosa de mujeres. Ojalá en algún momento desaparezca esa idea de que buscamos ser mejores que los hombres, y aflore de una vez por todas la creencia de que solo queremos ser valoradas como nos merecemos.

Se me cae la baba cuando veo imágenes de hombres que salen de sus casas para defender y apoyar los derechos de las mujeres. Hombres enamorados de sus hijas, sus hermanas, sus madres… hombres que nos aman y apoyan. Y es que pocas cosas se me ocurren más bonitas que esa.